En los 90 estuvo casi en todos lados, actuando en un montón de producciones (Awakenings, Hook, The Fisher King, Aladdin, Doña Doubtfire, Jumanji, Good Will Hunting, uf!).
Trabajó con los mejores directores, aunque no siempre en sus mejores películas ("Hook", de Steven Spielberg, es, por decir lo menos, aburrida, "Jack", de Francis Ford Coppola, es tonta y no jala nunca para ningún lado, "Popeye", de Robert Altman, es pacheca y surrealista con ganas).En el lado opuesto Williams logró sus mejores actuaciones mezclando comicidad, ternura y una pizca de WTF! en papeles mucho más dramáticos y obscuros (¿lo recuerdan como el asesino ojete y chantajista en "Insomnia" de Christopher Nolan? ¿O qué tal como el vagabundo que alucina al creer ser un caballero medieval en busca del Santo Grial en "The Fisher King" de Terry Gilliam?, mi película favorita de Williams, por cierto).
Ha muerto una personalidad del cine que casi todos conocimos, crecimos viendo sus churrazos, pero sobre todo sus más grandes papeles, dejando aquí la prueba de que un ser humano puede tocar millones de almas por medio de su arte, y eso solo un gran artista lo consigue.
Buen camino y que nuestros aplausos lo acompañen, mister Williams, gracias por hacernos sentir en un sueño como lo fue la secuencia del baile en "The Fisher King", un momento que desde que lo viví en una sala de cine llevaré conmigo hasta el fin de mis días.